martes, 16 de febrero de 2021

Una consulta

 No me siento bien, Doctor,
este pícaro dolor,
me tiene medio aburrido...
ya me pesa haber nacido,
ya me causa tanto horror.
Pues el caso es mu urgente, 
en fin... veremos a ver.

- Ante todo, don Clemente,
debe de ser muy conveniente
que deje V. de beber.

-¡Bravo, Dr.! ¡Buen consejo!
es usted inteligente
pero de beber no dejo
aunque muera de repente.

-Pues entonces D. Clemente 
le diré con buenos modos
que se ate usted los codos
cuando vea el aguardiente.

-Es muy buena medicina...
mas yo le diré doctor,
que se calma mi dolor
cuando voy a la cantina.

VIRGINIO URIA
Publicado en La Actualidad. Diario de Pontevedra
14 de agosto de 1895

Descubrimientos

 

 Si hemos de tomar en serio

las noticias que han llegado,
Colón inventó las colas,
Platón descubrió los platos;
Leónidas los leones,
Talleyraud talles y tallos,
Campañella las campanas
y Fenelón los fenianos.
Hizo Pericles las peras,
por La-Perouse ayudado,
si no fue autor aquel solo
y este se las puso a cuarto.
Prometeo las promesas
halló. Gravina el grabado,
las luces un tal Lucena
y las pizarras Pizarro.
Esopo inventó la sopa,
las tertulias Tertuliano,
Malherbe la mala hierba
y las nodrizas Lactancio,
Fidias nos dio lo fideos,
la cecina Cincinato,
Mecenas los mecedores
y Herrera llaves y clavos.

 Los cisnes el gran Cisneros,

descubrió, como es probado
que a Campomanes se deben
los manantiales del campo.
Débese el vello a Vellido,
matador del rey D. Sancho,
y a Montaigne las montañas,
como a Rabelais los rabos.
Al Cid se debe la cidra,
la goma a Gómez de Castro,
y hasta la cena debemos
a Zenón los que cenamos.
Marcial inventó la guerra
y Solón los solitarios,
y Descartes la baraja,
que fue invención de los diablos.
Dio Pitágoras el pito,
Espinosa los pescados,
y por último Valdivia,
que tuvo un momento aciago,
fue quien mató el periodismo,
sin quererlo ni pensarlo,
cuando descubrió la guagua
que nos tiene aniquilados.


JUAN M. VILLERGAS
Publicado en La Actualidad. Diario de Pontevedra, 
7 agosto 1895

sábado, 13 de febrero de 2021

La muerte todo lo iguala

   Halló al volver con otros a su tierra,
un nuevo cementerio un campesino,
y al cruzar por en medio del camino
vio escrita en él esta inscripción que aterra:

"Un Ponce de León aquí se encierra; "
dobla al pasar la frente ¡oh peregrino!
y acata humilde al que postró el destino,
recio juez en la paz y héroe en la guerra.
Fija la vista en los eternos bronces,
gestos de admiración haciendo extraños,
dijo extasiado el campesino entonces:

-¡Por Dios que son terribles desengaños!
-¡Quién les dijera a los ilustres Ponces 
que aquí enterré yo un burro hace dos años.

R. DE CAMPOAMOR
Publicado en La Actualidad (Diario de Pontevedra) 24 de julio de 1895.

Blanco y negro

      No me explico que te asombres
por qué al casarse los seres,
de negro vistan los hombres
y de blanco las mujeres.

     Me confiesas con candor
que jamás has comprendido
por qué lucen un color
tan opuesto en el vestido.

     ¿Desconoces por virtud
que es innegable verdad,
que él marcha a la esclavitud
y ella cobra libertad?

     ¿Que uno, al perder lo más caro,
y otra, al ganar albedrío,
todo en ésta ha de ser claro,
y en aquél, todo sombrío?

     ¿Y que es ley establecida,
por contraste de la suerte,
que es la libertad la vida
y la esclavitud la muerte?

     Pues viendo lo que ha de ser
de su porvenir el fruto,
viste alegre la mujer
y el hombre viste de luto.

MAN. S. PICHARDO
Publicado en La Actualidad (Diario de Pontevedra) 22 de julio de 1895


Soneto

      Yo he encontrado muchachas celestiales
cuyos ojos mis ojos inflamaban,
y he encontrado usureros que llevaban
por cada duro al mes doscientos reales.
     Yo encontré multitud de irracionales
que con los racionales se mezclaban,
y también botarates que ocupaban
en la nación los puestos principales.
     Y encontré al inocente encarcelado,
y al criminal en libertad completa,
por doquier paseando descuidado,
y, sin carnaval, mucha careta,
¡todo esto hallé!... mas fui tan desdichado,
que no encontré jamás una peseta.

FELIPE PÉREZ
Publicado en La Actualidad: Diario de Pontevedra, 19 de julio de 1895.




La vida en ferrocarril

Un «tren rápido» es la vida
que tiene su horario aparte.
¿Qué nace el hombre? Pues parte
de la estación de salida.
     Luego el niño va creciendo
y va la marcha apretando,
que le hace descarrilar.
     Si es de rostro encantador
y de aire fino y simpático,
entra sin «freno automático»
por los «rails» del amor.
     Y quiere que en mutuo afecto
se unan sus dos corazones,
y que sean dos «vagones»
que vengan en «tren directo»,
     Se hace despilfarrador
y enemigo del ahorro,
reclama un «tren de socorro»
de padre, tía o tutor.
     Muchas veces suele entrar
por los carriles del bien,
y entonces para el tren
en la estación de «Casar».
     Y al ponerse en marcha luego,
va el hombre mucho mejor;
la mujer carga el vapor
y la suegra atiza el fuego.
     Entre curvas y rabazos,
«túneles» de desventuras,
que es cuando el hombre va a oscuras
y teme hacerse pedazos,
     Llega al fin el «disco» a ver
de la última estación,
que ya se acabó el carbón,
y parar es menester.
     Es su marcha más incierta,
y diciendo «me despido»,
lanza el último silbido
y pasa a la «vía muerta».
     Esta es la vida: un «vagón»
con su «máquina-piloto»;
mucho humo, mucho alboroto
y luego… plaf… la explosión.

 

RAFAEL GARCÍA Y SANTISTEBAN

Publicado en La Actualidad (Diario de Pontevedra)  5 octubre 1895

miércoles, 23 de diciembre de 2020

Definiciones

 ¿Por qué me preguntas Rosa,
que es la vida? Casi nada...
No me preguntes tal cosa.
La vida es una babosa
¡No hay cosa más arrastrada.

Inocente y zalamera,
me preguntas que es un beso.
¿Un beso? Pues mira, es eso
que ayer te di en la escalera.

¿Quieres saber que es amor?
Aunque en esto hay mucha tela.
que te lo diga tu abuela,
que ella lo sabrá mejor.

-Y un suspiro, ¿qué será?
-¿Sabes lo que es un suspiro?
Un mareo que me da
de cada vez que te miro.

-¿Y una ilusión?-Un brillante
montado en el corazón,
pero falso el muy tunante.
¡Poco vale una ilusión!

Con el rostro algo encendido,
me preguntas que es belleza.
¿Qué es belleza? Una fineza
que te costará un sentido.

-Y dime, qué es el talento?
-Le llaman la fantasía
de luz del entendimiento,
pero es solo, vida mía,
lo que llena el pensamiento
y el estómago vacía.

-¿Y qué será el matrimonio?
No lo quiero decir yo.
Pregúntaselo al demonio,
que ha sido el que lo inventó.

-¿Y el oro?- Es un aquelarre
que ofusca la inteligencia.
Lo que ensucia la conciencia,
y la escoba que la barre.

-¿Y qué es la esperanza? di.
-La esperanza es la mentira
por la que el mundo suspira...
Lo que eres tú para mí.

URBANO GON´ZALEZ
Madrid, Junio 26 de 1889

Publicado en El Ciclón: periódico satírico. Nº 13. Pontevedra 25 de julio de 1889